Cómo tener una buena relación de pareja

Escrito por Axel Paulsen Gómez

Establecer un lazo con alguien de manera sentimental, emocional y física puede ser una hermosa experiencia en la medida que pongas de tu parte para elaborar en conjunto una buena relación.

Si bien es difícil que todo sea color de rosas todo el tiempo, en una relación sana, te sientes bien y tu pareja se siente bien, la mayoría del tiempo.

Una pareja va avanzando y evolucionando en su relación en la medida que estén dispuestos a entregar la energía necesaria a este proyecto de caminar lado a lado.

Resulta interesante conocer el contexto sistémico en el que nos desenvolvemos, considerando nuestro presente afectado por las experiencias pasadas de la infancia, relación con los padres y abuelos, esquemas aprendidos del cómo se relacionan las personas, memoria genética de nuestros antepasados respecto a culpa, abandono y miedos.

Si bien no existe una receta, es necesario tener un corazón disponible para estar en pareja.

¿Cuándo está disponible tu corazón?

Cuando está libre de entuertos afectivos, principalmente de rechazo ante lo que es y lo que fue.

Como lo dijo Carl Jung, “lo que rechazas te ata y lo que aceptas te libera”, cada evento de tu vida ha sido perfecto de acuerdo a tu aprendizaje personal, necesidades del sistema familiar y voluntad de Algo Más Grande. No se trata de estar de acuerdo con estos elementos, si no de reconocer que fueron y son parte de tu vida, tal como son.

En un ejemplo, si tienes una pésima relación con tu madre, esto influye en la disponibilidad de tu corazón en un 40% menos (ejemplo), por lo tanto, cuando busques una pareja, tendrás afinidad con una persona que también tenga ese 40% no disponible de corazón. Al avanzar verás que entregas “todo tu corazón” en la relación, pero el otro, solo te da un 60% y no te gusta, pero es la respuesta a tu 60% que sí está disponible.

Como lo menciona Joan Garriga en su libro “El buen amor en la pareja”, reconocemos el buen amor cuando tú y yo somos como exactamente somos, respetándonos como iguales.

 

Entonces esta información del contexto sistémico que brota en las Constelaciones Familiares, instala en tu interior, una energía que se pone a disposición para tu caminar por uno de los caminos hacia el buen amor. La persona que constela, es invitada por el facilitador a iniciar un proceso de una profunda transformación interna.